Son dos protagonistas centrales de nuestra historia, responsables de verdaderas catástrofes humanitarias. Pueden causar enfermedades graves e incluso letales, pero… ¿qué más conocemos acerca de estos enemigos imperceptibles a simple vista?

Cuando hablamos de temas científicos es común utilizar palabras cuyo significado no terminamos de comprender. Desde el año 2020 y de la mano del Covid-19, el término “virus” pasó a estar en boca de todos. Sabemos que, al igual que sucede con las bacterias, son “algo malo” para la salud, pero hay mucho más por aprender.

Virus y bacterias: ¿qué tienen en común?

 

“Microbios”, “gérmenes” o “microorganismos” son las palabras que comúnmente usamos para referirnos a los virus y a las bacterias. ¿Está bien esto? Sí, y por las siguientes razones:

  • Porque los microorganismos o microbios son organismos muy diminutos. No podemos percibirlos a simple vista sino que necesitamos la ayuda de un aparato especial de microscopía para que eso sea posible.
  • Porque su tamaño se mide en nanómetros, una unidad muy pequeña que equivale a la millonésima parte de un milímetro. Una bacteria mide 10.000 nanómetros, y un virus 100 nanómetros, es decir, tiene un tamaño 100 veces menor.
  • Porque los gérmenes son todos aquellos organismos microscópicos que pueden causar enfermedades. Por ejemplo: las infecciones urinarias, las de las vías respiratorias o las caries son producidas por bacterias. El resfrío, la gripe, la viruela o el HIV, entre otras enfermedades, son culpa de los virus.

Entonces, ¿en qué se diferencian?

 

  • Las bacterias son organismos compuestos por una sola célula, dentro de la cual, uno de sus muchos elementos constitutivos es el material genético: ADN o ácido ribonucleico y ARN o ácido desoxirribonucleico.
  • Los virus, en cambio, no son células completas. Son material genético (ADN o ARN) cubierto por una estructura formada por proteínas, que es la que les permite unirse a las células que invaden e introducirse dentro de ellas. También hay virus más complejos que poseen además una envoltura protectora adicional constituida por lípidos y glicoproteínas.

¿Cómo se reproducen?

 

  • Las bacterias, como toda célula, se pueden multiplicar por sí mismas a partir de mecanismos de división celular.
  • Los virus, por su parte, necesitan un organismo vivo para poder reproducirse. Una vez que ingresan al organismo, su estructura de proteínas y azúcares les permite unirse a las células y “meterse” dentro de ellas. Allí, atacan al núcleo y se replican sin parar. Finalmente la célula muere, sus paredes se rompen y el virus queda libre para recomenzar el proceso.

¿Cómo entran en el cuerpo y afectan nuestra salud?

 

Estos pequeños microorganismos ingresan a nuestro cuerpo a través de la boca, cuando nos alimentamos; cuando respiramos; por contacto sexual; a través de una herida o por la picadura de un insecto. Cuando lo hacen:

 

  • Las bacterias patógenas (así se llama a las causantes de enfermedades) se reproducen incontroladamente y originan infecciones.
  • Los virus atacan nuestro organismo cuando el sistema inmunológico se encuentra débil, y aprovechan esta condición para invadir células sanas.

¿Cuánto pueden sobrevivir?

 

  • Las bacterias cuentan con mecanismos que las hacen muy resistentes, y pueden sobrevivir mucho tiempo fuera de otros organismos. Otro aspecto que aumenta su capacidad de supervivencia es que pueden obtener alimento de diversas fuentes, tanto orgánicas como inorgánicas.
  • Los virus, en cambio, sólo pueden permanecer activos -adheridos a ciertas superficies- durante pocas horas o incluso días fuera de células vivas, ya que con el paso del tiempo se descomponen.

¿Cómo se tratan?

 

  • Las enfermedades bacterianas se combaten con antibióticos, los cuales permiten recuperar la salud en poco tiempo. Incluso las infecciones bacterianas graves se pueden controlar eficazmente utilizando este recurso.
  • Para los virus los tratamientos son más complicados porque los antibióticos no resultan eficaces. Para casos puntuales existen medicamentos de los denominados “antivirales”. No obstante, en muchas oportunidades, nuestro único aliado es el sistema inmunológico. Es por este motivo que una infección viral puede ser muy grave, sobre todo en personas de mayor edad.

Otras preguntas que también nos hacemos

 

¿Qué es una mutación?

Es la capacidad que tienen los virus de modificar su estructura genética.

 

¿Significa esto que el virus se vuelve más agresivo?

No necesariamente.  

 

¿Pueden los virus ingresar a través de la piel?

No. La piel está conformada por una capa de células muertas, y los virus necesitan células vivas para reproducirse.

 

¿Todas las bacterias son patógenas?

No. De hecho nuestro organismo está lleno de ellas y son necesarias para determinadas funciones, incluso para protegernos de infecciones causadas por otros microorganismos.

 

¿Todos los virus son patógenos?

Tampoco. Hay virus que pueden eliminar bacterias u otros virus más mortales. Se los llama “bacteriófagos” y están presentes en nuestros sistemas digestivos, respiratorios y reproductivos.

 

¿Qué pasa si tratamos una infección viral con un antibiótico?

No pasa nada bueno. Es un tratamiento inútil que además puede entrañar riesgos para la salud porque favorece la aparición de resistencias bacterianas.

 

¿Y si los combatimos con antivirales?

Sólo son efectivos frente a virus concretos y contados, por eso su uso no está muy difundido. Además, la elevada capacidad de modificación estructural de los virus genera resistencias con mucha velocidad.