Como cualquier otra parte del cuerpo, el órgano «maestro» necesita que lo ejercitemos. A continuación, algunos tips para tener un cerebro en forma.
A medida que nos adentramos en la adultez, nuestro organismo va disminuyendo el ritmo que solía tener. Esta condición es propia del envejecimiento y aplica tanto para los músculos como para los órganos y sistemas que componen el cuerpo. Nuestro cerebro no está ajeno a dicha realidad.

Afortunadamente existen tareas sencillas que contribuyen a mantener el cerebro en constante movimiento. Pequeñas rutinas para que las neuronas tengan un funcionamiento más pleno y se generen estímulos positivos.
Luego de consultar con varios especialistas de este Directorio, elaboramos una lista de ejercicios que se pueden realizar en la comodidad del hogar, en las pausas de oficina, antes de dormir…Casi en cualquier momento y lugar. Su cerebro se lo agradecerá en silencio.

1: CÁLCULOS MENTALES
Sin la ayuda de su Smartphone ni de la laptop, póngase a prueba con operaciones de suma, resta, multiplicación y división. Esfuércese por dar con los resultados correctos, conéctese con los remotos tiempos de la escuela. Vale ayudarse con los dedos y en última instancia recurrir al lápiz y al papel.
2: ELIJA CUATRO COLORES Y ESCRÍBALOS EN DIFERENTES TONALIDADES
Parece no revestir ninguna dificultad, pero sí que la tiene. Por ejemplo: escriba en tinta roja la palabra ‘azul’. Al hacerlo será normal experimentar cierta confusión. ¡No se alarme! Sucede que mientras uno de sus hemisferios está decodificando la palabra escrita, el otro está interpretando el color que utilizó al escribir. En consecuencia, tendrá funcionando al mismo tiempo ambos hemisferios del cerebro.
3: SOPAS DE LETRAS Y CRUCIGRAMAS
Pasatiempos tan clásicos como éstos son súper útiles porque trabajan en una multiplicidad de sentidos. Por ejemplo, lo obliga a recurrir a su vocabulario, a esforzarse por recordar sinónimos y antónimos; a aplicar la lógica y a probar si la cantidad de espacios dados coinciden con la palabra que usted ha pensado.
Además, estos juegos también sirven para romper estructuras que hemos internalizado de niños y que en la adultez aplicamos sin cuestionar. Desde que aprendemos a leer y a escribir en español –y también en inglés– lo hacemos de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo. En el caso de las sopas de letras o acrósticos, puede ser que la palabra a descifrar se encuentre en una dirección inversa u oblicua, y eso lo ayudará a desestructurarse.
4: COMUNÍQUESE EN OTRO IDIOMA
Aproveche: en un estado como Florida es muy fácil encontrar personas bilingües. Conversar en otro idioma buscando estructuras gramaticales correctas y tener fluidez al mismo tiempo requiere de gran concentración.
Para los que tienen algo de «miedo escénico», existe una tarea para realizar en soledad pero no por eso menos efectiva. Los distintos servicios de streaming ofrecen la posibilidad de desactivar los subtítulos de aquello que miramos. También puede combinar audios y el closed caption de maneras distintas para esforzarse aún más.
5: EJERCITE SU MEMORIA A TRAVÉS DE LOS SENTIDOS
Desde muy temprana edad adquirimos distintos conocimientos a través de lo que tocamos, probamos, olemos, vemos y escuchamos. Luego de una primera interacción, esa información queda almacenada en nuestro cerebro y puede ser invocada tantas veces como uno lo requiera.
A modo de ejemplo: le proponemos oler una flor o un perfume y tratar de recordar la primera vez que tuvo contacto con ese aroma. ¿Con qué lo conecta? ¿A quién le recuerda? Descubrirá una linda forma de mantenerse alerta y disfrutará sensaciones que creía olvidadas.
6: RECURRA AL DICCIONARIO
Con frecuencia nos topamos con términos desconocidos. Recurrir al diccionario es una herramienta tan útil para desasnarnos como para ejercitar nuestro sistema cognitivo. El diccionario nos invita a internalizar nuevos términos a través de la lógica, la asociación y la conjugación verbal.