Qué hacer (y qué no) para mantener un equilibrio a la hora de comer.

Falta de tiempo. La comodidad de ordenar comida a domicilio. Tentadores menús de junk food. Por un motivo u otro, es fácil descuidar la dieta que llevamos y, en consecuencia, restarle puntos a una vida saludable. Pero tienes que saber que existe un mundo de posibilidades más allá de los drive-thrus y los food trucks.

El desafío puede parecer grande, y es por eso que los expertos en nutrición están aquí para ayudarnos.

1: RESPETE LAS COMIDAS

En cualquier régimen de comidas es indispensable mantener hábitos repetitivos para lograr los resultados deseados. En otras palabras, debes respetar las cuatro comidas principales de cada día. Ya sabes cuáles son: desayuno, almuerzo, merienda y cena.
Cuando el objetivo es bajar de peso, la indicación es incorporar colaciones o “breaks” saludables que mantienen a nuestro organismo quemando grasas a través del proceso digestivo.

2: PORCIONES COLORIDAS Y DIVERSAS

Es importante que cada plato de tu menú contenga proteínas, hidratos de carbono y fibras. Cumple con este requisito básico y verás que tus comidas empiezan a lucir más coloridas.

3: LOS NUTRICIONISTAS SABEN

Así como no debes automedicarte, también es recomendable acudir a profesionales que te confeccionen una dieta acorde a tus necesidades. Esos profesionales tienen nombre: se llaman nutricionistas y te recomendamos visitarlos de tanto en tanto.

4: LAS TABLAS DE VALORES NUTRICIONALES, TUS ALIADAS

En general, los regímenes alimentarios están expresados en calorías. Esos valores a ingerir tienen incidencia directa sobre nuestra dieta y sus efectos.
Te proponemos un ejercicio simple y efectivo: llévale al nutricionista la caja, packaging o envoltorio de algún alimento que te guste consumir, y pídele que te enseñe a leer e interpretar la tabla de valores nutricionales (“nutrition facts”). Este proceso es sumamente útil para saber con exactitud cuál es el número adecuado de raciones según lo indicado para cada caso.

5: UNA MANZANA AL DÍA…

Puede sonar a cliché, pero hay aquí una verdad. Seguramente escuchaste el dicho “An apple a day keeps the doctor away”. El saber popular indica que antes de ingerir alimentos artificiales, los cuales suelen ser ricos en harina y carbohidratos, se recomienda comer algo natural. No es indispensable que sean manzanas si hay otra fruta (también puede ser una verdura) que te guste más.

6: LOS RESULTADOS MÁGICOS NO EXISTEN

Modificar la forma en que te alimentas tendrá consecuencias sobre tu cuerpo, pero éstas no serán inmediatas. Dile “no” a la ansiedad, a la impaciencia y a esos productos de dudosa calidad que te prometen atajos para lucir como deseas.

7: SIEMPRE HAY UNA PRIMERA VEZ

¿Te sientes incómodo o incómoda con tu cuerpo? ¿La balanza no refleja las libras que quisieras tener? ¿Deseas mejorar la calidad de tu alimentación y no sabes cómo? Obviamente existen soluciones para cada una de estas cuestiones. Sólo tienes que “romper la barrera” de la primera vez y tomar la decisión de solicitar una cita con algún nutricionista. Tu salud y tu silueta se encargarán de agradecértelo.