Se dice que los ojos son «una ventana al alma». Pero, para la medicina, aportan datos valiosos (algunos de ellos increíbles) acerca de nuestra salud y condición física.
El color de nuestros ojos es una característica que viene definida genéticamente. Está relacionada con la cantidad y con la distribución de un pigmento llamado melanina. Así, en el extremo inferior de la escala están los ojos claros y en el superior los marrones. No obstante, según sostienen algunos expertos, el color de nuestros ojos también puede ayudarnos a detectar, prevenir y tratar determinadas enfermedades.
Cáncer de ojos
Los oftalmólogos nos explican que, cuanto más oscuro es el color del iris, mayor es la protección contra la radiación ultravioleta. En consecuencia, las probabilidades de contraer cáncer de ojo -científicamente llamado “melanoma uveal”- son menores. Pero a no preocuparse: aún con ojos azules, verdes o grises, la cantidad de casos de esta enfermedad registrados en EE.UU. es extremadamente baja.

El vitíligo
El vitíligo es una alteración clínica, de las llamadas autoinmunes, que produce manchas blancas en la piel y el cuero cabelludo. Algunos estudios sugieren que las personas con coloración de ojos clara tienen menos propensión a desarrollarla.

Cataratas
Al igual que en el caso anterior, parece que existe una relación entre esta condición clínica y los ojos oscuros. Cuanto más marrones sean tus ojos, mayor es la probabilidad de padecer esta afección que te nubla la vista.

La relación entre el color y el consumo de alcohol
Seguro te sorprendemos: parece ser que las personas con ojos claros tienen mayor propensión a consumir alcohol y a que este hábito se les torne adictivo. Según investigaciones, esto se relacionaría con la mayor sensibilidad al alcohol y a las drogas de las personas con ojos oscuros, lo que en principio las llevaría a moderar el consumo de estas sustancias.

La tolerancia al dolor y las emociones
De acuerdo a los resultados de un estudio, si tienes ojos claros y eres mujer es muy probable que sea mayor tu tolerancia al dolor y al malestar. Ese mismo estudio determinó otra curiosidad: las mujeres con ojos oscuros tienen umbrales más bajos de dolor y, cuando son madres, experimentan mayor ansiedad, angustia, depresión y más perturbaciones del sueño luego del parto.

Aparición de manchas en los ojos
Si tus ojos son marrones y un día detectas la aparición de una mancha azul, eso podría ser un síntoma del Síndrome de Waardenburg, un trastorno genético que produce pérdida de pigmentación tanto en el cabello y en la piel como en los ojos.

Diabetes
Aunque todavía están en fase de investigación, hay estudios que sugieren una relación entre color de ojos claros / piel clara y un mayor riesgo de tener problemas de azúcar en sangre y de manifestar Diabetes Tipo I.

La audición
Parece ser que la mayor cantidad de melanina que tienen las personas con ojos oscuros las protege también en ambientes ruidosos, disminuyendo en consecuencia los riesgos de pérdida auditiva. La presencia de melanina en los oídos sería lo que brinda esta protección extra.

Degeneración macular
Esta condición clínica, que ocasiona pérdida de la visión, afectaría más a las personas con ojos de color claro. Con la edad, se duplicaría la probabilidad con respecto a quienes tienen ojos oscuros.

Endometriosis
La endometriosis es un padecimiento caracterizado por el crecimiento de tejido fuera del útero, cuando lo normal es que lo haga dentro de él. Cuando este crecimiento invade la vejiga y el intestino estamos hablando de una endometriosis de infiltración profunda, que se manifiesta mucho más habitualmente entre las mujeres con color de ojos claros.

El tamaño de la pupila
Finalmente, el tamaño de la pupila también nos estaría ofreciendo información acerca de nuestra salud física y mental.
Es un hecho que una de cada cinco personas tiene tamaño de pupilas diferentes y, lo que indicarían los estudios, es que esa desigualdad podría ser indicio de algún problema en el sistema nervioso, de una infección e incluso de un derrame cerebral.
Por otra parte, una investigación en curso relaciona el tamaño de la pupila cuando está en reposo con la inteligencia. Un mejor funcionamiento cerebral estaría asociado a una mayor dilatación.