Se las vincula con la superioridad de una marca por sobre las demás. Sin embargo, muchos expertos coinciden en que no se trata de un indicador válido. Mitos y verdades de las cifras que salen de los laboratorios.
Aunque cueste creerlo, han pasado tan sólo 15 meses desde el primer caso notificado de coronavirus y ya estamos hablando de vacunas. Tendemos a compararlas utilizando un concepto relativo a ellas muy habitual en el ámbito científico y al mismo tiempo poco entendido por fuera de este ámbito. El concepto en cuestión es el de Tasa de Efectividad.
EFICACIA VS. EFECTIVIDAD
Antes de entrar de lleno en el tema vamos a aclarar la diferencia entre estos dos términos. Tanto la eficacia como la efectividad de una vacuna se refieren a la reducción proporcional de infecciones entre las personas vacunadas. Sin embargo, “eficacia” se emplea en los estudios realizados durante un ensayo clínico. “Efectividad”, en cambio, en condiciones ambientales normales; es decir: la tasa de efectividad nos indica lo que pasa en la realidad.

LA TASA DE EFECTIVIDAD DE LAS VACUNAS
En los Estados Unidos hay tres vacunas contra el coronavirus autorizadas por la FDA, con los siguientes valores de tasa de efectividad:
- Pfizer-BioNTech: 95 %
- Moderna: 94 %
- Johnson & Johnson: 66 %
Presentado de este modo, ¿qué es lo primero que a cualquiera de nosotros se nos viene a la cabeza? Simple: que las vacunas de Pfizer-BioNTech y las de Moderna son mejores que las de Johnson & Johnson. ¿Es esto cierto? No. Según los especialistas, esos porcentajes ni siquiera indican que tan efectivas son las vacunas. Entonces la pregunta es: ¿qué se supone que deben tener las vacunas para ser efectivas?
EL PROCESO DE INVESTIGACIÓN DE UNA VACUNA
Todas las vacunas, ya lo habrás escuchado, pasan por estudios previos de fases antes de ser aprobadas. Son los llamados ensayos clínicos y se realizan sobre miles de personas. En esos ensayos se divide a la población voluntaria en dos grupos; a una mitad se le aplica la vacuna y a la otra mitad no: sólo se le suministran placebos. ¿Qué ocurre luego?
Vamos a suponer que tú eres un voluntario. La secuencia es así: vas al laboratorio, pones tu brazo para que te inyecten y luego sales de la clínica para continuar con tu vida normal. ¿Qué hacen los médicos posteriormente? Controlar si hay o no aparición de la infección, durante varios meses y en ambos grupos.

LO QUE SUCEDE LUEGO DE LA APLICACIÓN
Vamos a partir de un experimento al cual se someten 43.000 voluntarios. De ese total, 170 manifiestan síntomas de la enfermedad. Podríamos tener tres situaciones:
- La cantidad de infectados se distribuye por igual en ambos grupos (85 en placebo y 85 en vacunados). Esto significa una alta probabilidad de enfermarse, con o sin vacunación; es decir, a pesar de haberse vacunado, se enferman igual. En este caso la eficacia sería 0 %.
- Los infectados pertenecen únicamente al grupo placebo. O sea, sólo se enfermaron quienes no recibieron la vacuna. Aquí la eficacia sería del 100 %.
- Los infectados se distribuyen en ambos grupos. Por ejemplo, 162 en el grupo placebo y 8 en el de los vacunados. ¿Cuál sería la eficacia en este caso? 95 %. Traducido, este porcentaje nos dice (en términos estadísticos), que la probabilidad de contraer el virus es menor al 5 %. Sea cual fuere tu riesgo, se reduce en un 95 % si te vacunan.
¿CÓMO SE PRUEBAN Y SE COMPARAN LAS VACUNAS?
Una vez que contamos con los valores de tasa de efectividad podemos comparar entre sí las diferentes vacunas. Sin embargo, para que eso sea posible, debemos considerar también las condiciones en las que fueron realizados los ensayos clínicos. ¿Cuáles son esas condiciones?
- Debe tratarse del mismo ensayo.
- Deben emplearse los mismos criterios de inclusión.
- El lugar geográfico de experimentación debe ser el mismo.
- Los momentos de realización deben ser coincidentes.
Si tenemos en cuenta estos criterios y volvemos a las tres vacunas del principio, Moderna y Pfizer-BioNTech muestran coincidencias en casi todo, pero no sucede lo mismo con Johnson & Johnson:
- La mayor parte del experimento de Johnson & Johnson se desarrolló en Sudáfrica y Brasil; Pfizer-BioNTech principalmente en USA; Moderna, completamente en USA.
- El ensayo de Johnson & Johnson coincidió con un momento de altos contagios y de mayor exposición al virus.
- En Sudáfrica y Brasil la cepa del virus era una variante de la original, con mayor dominancia y mayor probabilidad de enfermar; en USA se probó contra la cepa original.
- La época del año, en USA, fue diferente. Moderna y Pfizer-BioNTech lo hicieron durante el verano; Johnson & Johnson, en cambio, en un momento de mayor exposición a infecciones.
A pesar de las diferencias mencionadas, la vacuna de Johnson & Johnson redujo significativamente las infecciones. ¿Qué conclusión podemos sacar? Si Pfizer-BioNTech y Moderna se hubiesen probado en las mismas condiciones que Johnson & Johnson, sus cifras de eficacia seguramente hubiesen sido diferentes.

¿CUÁL ES LA MEJOR FORMA DE JUZGAR UNA VACUNA?
Según la opinión de muchos expertos, la tasa de efectividad no lo es. ¿Los motivos?
- Prevenir no siempre es el objetivo de una vacuna, y justamente en este caso, no se pretende llegar a Covid 0 (cero).
- El objetivo de las vacunas contra el Covid-19 debería ser eliminar la capacidad que tiene la enfermedad para causar daño.
Siguiendo esta línea de razonamiento, podemos establecer la siguiente escala de gravedad:
- No hay infección.
- Ausencia de síntomas.
- Síntomas moderados.
- Síntomas severos.
- Hospitalización.
- Muerte.
El objetivo principal de las vacunas contra el coronavirus no está en el punto 1 de la escala anterior, sino en evitar los estados 4, 5 y 6. La enfermedad se cursaría entonces como un simple resfriado y, en este aspecto, todas las vacunas existentes consiguen ese resultado. Esto significa que todas poseen un 100 % de efectividad contra la muerte. Entonces, más importante que la eficacia, es poder responder afirmativamente a las siguientes preguntas:
- ¿Ayuda a mantener la vida?
- ¿Sirve para evitar hospitalizaciones?
- ¿Puede poner fin a la pandemia?
Todas las vacunas en uso lo hacen. ¿Cuál es la mejor? La que te ofrezcan. Porque sumarse a la campaña de vacunación nos pone más cerca del fin de la pandemia.