Desde la alimentación hasta la higiene, pasando por el descanso y la contención emocional. Cuestiones a tener muy en cuenta para transitar una de las etapas más lindas de la vida.

A medida que pasa el tiempo, las personas nos vamos ensimismando en rutinas que nos hacen sentir cómodos. Acciones que se convierten en hábitos que día tras día se arraigan con más fuerza. Ante esta realidad, hay algunos aspectos a tener presentes si resulta que estamos al cuidado de adultos mayores.

En primer lugar, para hacerlos sentir cómodos, llenos de vitalidad y más joviales, deberíamos mantener con ellos una comunicación fluida, variada y que, en la medida de lo posible, tienda a ejercitar sus funciones psicomotoras. De esta manera mantendremos alejados síntomas tales como la depresión.

Si nos surgen dudas, un médico gerontólogo (el especialista en el envejecimiento de las personas y sus consecuencias sociales, culturales y dentro del núcleo familiar) será de gran ayuda. Como en otros aspectos de la medicina, todas las personas enfrentan (o deberán enfrentar) los achaques que traen aparejados los años. El reto está en hacerlo de la forma más positiva e informada posible.

A continuación detallamos una serie de recomendaciones especialmente elaboradas para aumentar el bienestar de las personas mayores y, en consecuencia, también el de su entorno más próximo.

1: HAY QUE APROVECHAR LAS HORAS DE LUZ NATURAL

El encierro nunca es un buen aliado. Así que arriba esas persianas. Ventanas abiertas de par en par. Caminatas que permitan sentir el aire fresco y diurno.

2: COMUNÍQUESE (MÁS) CON QUIENES LO RODEAN

La tecnología hogareña actual facilita variantes para mantenernos en contacto con los seres queridos. La distancia física y la diferencia horaria dejaron de ser factores limitantes. Si la tecnología y usted no se llevan del todo bien, siempre habrá alguien con la suficiente buena voluntad para echarle una mano.

3: ATENCIÓN CON LA HIGIENE

Los adultos mayores deben tener una rutina de aseo personal. Conocer los jabones, cremas y perfumes favoritos de los ancianos puede ser de gran ayuda para no descuidar este aspecto de sus vidas.

4: MEDICAMENTOS: ADMINISTRACIÓN Y PRESCRIPCIÓN

Para tratar una patología determinada, los médicos recetan medicinas. Siguiendo el cronograma estipulado, con la toma de estas drogas los pacientes pueden mejorar e incluso revertir el cuadro que los aqueja.
Fundamental: controlar la fecha de vencimiento de cada uno de los fármacos. Y a no confiarse en los llamados “períodos de gracia” si no sabemos exactamente cuáles son las características de los remedios que fueron prescriptos.
Automedicarse es palabra prohibida. Por algo tenemos entre nosotros a profesionales de la salud que invirtieron años de sus vidas en formarse. No trate de emularlos, ni siquiera cuando ya haya consumido con anterioridad algún medicamento.

5: LA IMPORTANCIA DE UNA DIETA BALANCEADA

Es muy importante que la persona mayor respete las comidas y las haga dentro de horarios preestablecidos. Además, la dieta debe contener todos los nutrientes, proteínas e hidratos necesarios para cubrir la cuota diaria indicada por el gerontólogo.
También vale premiarse, darle lugar a un “plato permitido” semanal. Sin transgredir demasiado, ya que en los adultos mayores los desajustes no tardarán en hacerse notar.

6: “FITNESS” PARA EL CEREBRO

Leer, armar puzles o ponerse a prueba ante crucigramas y sopas de letras son actividades que mantienen en forma a nuestras neuronas y generan conexiones entre ellas.

7: DEDICACIÓN, AMOR, PACIENCIA

La vida pasa, y pasa rápido. Es algo universal. Conscientes de ello, lo mejor es tomarse todo con calma y visitar a un especialista cuando llegue el momento. Mientras tanto dedíquese a usted mismo y a las personas que lo rodean, ame a sus seres cercanos y cultive la paciencia, una gran virtud si las hay.