Las vacunas, uno de los más grandes descubrimientos científicos de todos los tiempos, han permitido disminuir la mortalidad ocasionada por muchas enfermedades infectocontagiosas, e incluso erradicarlas de la faz de la Tierra. Pero también suelen tener una contracara. Éste es el lado menos “feliz” de las actuales vacunas para prevenir el Coronavirus.
En un proceso normal, las vacunas requieren de un tiempo considerable -varios años- hasta ser aprobadas. Pero este no ha sido el caso de las que ya se están utilizando contra el coronavirus, tanto en Estados Unidos como en el resto mundo.
La urgencia actual obligó a los organismos de control -en nuestro caso la FDA- a aprobar el uso de las vacunas contra el Covid-19 con menos datos que los requeridos habitualmente. No significa que debas preocuparte: si esos datos no fuesen suficientemente concluyentes, confiamos en que hubiesen desautorizado su uso. Sin embargo, debes conocer la otra cara de la moneda.

REACCIONES ADVERSAS
Es normal que tras la aplicación de una vacuna aparezcan algunas reacciones conocidas como “efectos secundarios”. Estos son los que se han registrado con las dos autorizadas hasta el momento en nuestro país: la vacuna elaborada por Pfizer-BioNTech y la de Moderna:
- Dolor, enrojecimiento o hinchazón en el lugar de aplicación.
- Fiebre.
- Fatiga.
- Dolor de cabeza.
- Dolores musculares.
- Escalofríos.
- Dolores en las articulaciones.

¿CUÁLES SON LAS CARACTERÍSTICAS DE ESAS REACCIONES?
- Se manifiestan después de la primera o de la segunda aplicación.
- Se presentan, generalmente, dentro de los primeros tres días posteriores a la vacunación.
- Los efectos de la vacuna pueden ser similares a los síntomas y signos del COVID-19.
- Suelen ser leves y desaparecen a los pocos días.
- Como derivaciones graves, pero sólo en casos aislados, aparecen las reacciones alérgicas.
¿QUIÉNES PUEDEN VACUNARSE?
El Comité Asesor sobre Prácticas de Vacunación da la siguiente recomendación:
- Primera etapa: personal médico y adultos mayores de 75 años que residan en centros de atención.
- Segunda etapa: personas de 75 años y mayores; personal esencial: maestros, empleados de transporte público, personal de emergencias, empleados de tiendas de comestibles y de supermercados.
- Tercera etapa: personas entre 65 y 74 años; entre 16 y 64 años, que presenten riesgo por afecciones de salud; trabajadores esenciales de la alimentación y de la construcción.
No obstante, el gobierno de los Estados Unidos recomienda que la vacuna se ponga a disposición de todas las personas de 65 años y mayores y de las de 16 años y mayores que presenten afecciones de riesgo.

¿QUÉ PASA SI ESTÁS EMBARAZADA O AMAMANTANDO?
Hasta el momento no se han realizado investigaciones sobre estos temas; por lo tanto, si eliges aplicártela, consulta previamente a tu médico.
¿QUIÉNES NO PUEDEN VACUNARSE CONTRA EL COVID-19?
- Los niños menores de 16 años; aunque ya se han comenzado con ensayos en niños de 12 años y se prevé que pronto se hará lo propio con los más jóvenes.
- También, si tienes algún problema de salud, lo mejor es una consulta previa con tu médico.
¿Y SI YA HAS TENIDO COVID-19?
Lo más aconsejable es que te vacunes. Aunque se supone que la enfermedad te da cierta inmunidad natural, no se sabe con certeza por cuánto tiempo. Lo máximo que se considera que puedes demorar la aplicación luego de haber tenido COVID-19 es 90 días; durante ese lapso es poco común una reinfección.
¿QUÉ HACER SI TIENES ANTECEDENTES DE REACCIONES ALÉRGICAS?
- Si son graves, pero no están relacionados a vacunas o a medicamentos inyectables, puedes darte la vacuna. Aun así, tendrán que controlarte durante los siguientes 30 minutos.
- Si efectivamente están relacionados, debes realizar una consulta médica previa.
- Si tuviste una reacción inmediata a alguno de sus componentes, la CDC recomienda que no te apliques esa vacuna específica.
- Si eres alérgico a los polisorbatos, no debes darte la vacuna ARNm.
- Si luego de la primera dosis sufres una reacción alérgica inmediata, no debes darte la segunda dosis.

¿QUÉ OTROS DATOS DEBES SABER?
- Que las autorizadas en nuestro país son vacunas ARNm. Por lo tanto, no contienen virus debilitados o muertos, lo que implica que no hay riesgo de infección por COVID-19.
- Que seguro te realizarán un control durante los 15 minutos posteriores a la vacunación para ver si tienes alguna reacción inmediata.
- Que, si has estado en contacto con alguien infectado, te vacunas, y luego desarrollas síntomas compatibles con coronavirus por más de tres días, debes aislarte y volver a realizar una prueba diagnóstica.
- Con la vacuna de Pfizer-BioNtech no hubo ningún efecto secundario grave. Las reacciones típicas fueron menos frecuentes y más débiles en personas de mayor edad. Sólo en algunos pacientes se han manifestado fuertes reacciones alérgicas luego de la aplicación.
- La vacuna de Moderna, por su parte, fue bien tolerada y las reacciones fueron leves o moderadas y de corta duración. También hubo pocas reacciones alérgicas y algunos casos de parálisis facial temporal.
- Con AstraZeneca, sólo se produjeron reacciones típicas y también menos frecuentes y más leves en personas mayores.
- Finalmente: vacunarte y exponerte a los riesgos asociados, o no hacerlo, es una decisión que depende enteramente de ti. Debes tener presente que todavía no se cuenta con información acerca de los efectos a largo plazo de ninguna de las vacunas, cuestión que sólo se aclarará con el paso del tiempo. Aun así, es lo único a nuestro alcance para reducir los contagios y volver a llevar lo más parecido a una vida normal.