Las “fake news” y las dudas de la comunidad científica hacen que la paranoia se propague igual o más rápido que la enfermedad. Aquí, una breve guía con las preguntas y respuestas básicas para arrojar un poco de luz entre tanta oscuridad.

¿Es el coronavirus una enfermedad completamente nueva?
No, no lo es. El coronavirus forma parte de la familia de los virus “corona”, tales como el MERS y el SARS.
¿Qué diferencias tiene con respecto a esos otros virus?
De acuerdo a lo que se constató hasta ahora, este nuevo tipo de coronavirus sería menos mortal, por ejemplo, que el SARS. Pero es más contagioso: así lo demuestran las tasas de contagios entre personas.
¿Cómo se transmite?
La principal forma de transmisión del nuevo coronavirus es a través de esas diminutas y muchas veces imperceptibles gotitas que salen disparadas desde nuestra boca cada vez que estornudamos o tosemos. Así se transporta el virus, por medio de esas gotitas, cuando una persona está infectada.
¿Qué distancia puede recorrer el virus de esa manera?
Una distancia corta. Por suerte, de momento no hay evidencias de que el virus pueda ser transportado mediante corrientes de aire, como sí ocurre por ejemplo con el caso de la varicela.

¿Por dónde puede ingresar el virus a nuestro organismo?
Las vías de acceso conocidas hasta ahora son tres, y las tres se encuentran en nuestro rostro: la nariz, la boca y los ojos.
¿Por qué se habla de formas de contagio “directas” e “indirectas”?
Supongamos que una persona infectada tose o estornuda, sin cubrirse apropiadamente la boca, a escasa distancia de donde estamos. En ese caso hablamos de una forma de contagio directa. Pero también podría ocurrir que el virus se haya depositado en superficies como mesas o sillas, donde es capaz de permanecer con vida durante varios días. Tocar esas superficies, no lavarse las manos y luego tocarse el rostro propicia lo que se conoce como “contagio indirecto”.
¿Cualquier persona portadora del virus tiene la capacidad de contagiar?
Así es, aunque las probabilidades varían entre un individuo que está incubando el virus y otro que ya presenta síntomas. Mientras que durante el período de incubación el contagio es menos posible, la persona sintomática resulta más contagiosa.
¿Cómo protegernos?
La forma más eficaz de protección está relacionada con la higiene personal. Es fundamental que nos lavemos las manos con agua y jabón tanto como nos sea posible. Otra cosa importantísima es evitar tocarnos la cara. Parece fácil de hacer, sí, pero si lo piensas unos segundos enseguida te darás cuenta que de fácil no tiene nada.

Barbijos, ¿sí o no?
Entre las personas sanas, los barbijos y las máscaras brindan una falsa sensación de seguridad. Es normal que quienes los usen se toquen de tanto en tanto la cara para acomodar o ajustar estos elementos de protección. Y tocarse la cara, como ya explicamos, es lo que hay que evitar. Por el contrario, barbijos y máscaras sí son efectivos y su uso recomendado entre quienes ya tengan el virus.
¿Cómo cuidar a los demás si estamos contagiados por el virus?
Si uno está enfermo debe ser consciente y solidario. Además de consultar con el médico y seguir al pie de la letra todas sus indicaciones, por favor, quédate en tu casa el máximo tiempo posible.