Para los que prefieren lucir bronceados, hay algunos recaudos que deben tenerse en cuenta. Algunos consejos para lucir espléndidos y hacerlo de manera responsable.
No en vano Florida es llamada The Sunshine State: un lugar donde los días soleados son más la norma que la excepción y el calor dice presente durante las cuatro estaciones del año. Esa “disponibilidad” del sol, combinada con paisajes naturales sin igual, se vuelve muy tentadora para quienes desean lucir un color caribeño.

Como toda actividad recreativa, broncearnos es mejor si seguimos algunas pautas concretas. Contar con una crema o spray protector es algo tan necesario como el libro que leeremos, la playlist que escucharemos y la toalla para después de los refrescantes chapuzones.
No importa qué elijas, piscina o playa: lo fundamental es que tengas presente que a la hora del bronceado debes hacerlo con cuidado. Para evitar los efectos nocivos de las radiaciones solares, debemos tener en cuenta las recomendaciones de los especialistas.
Aquí, seis consejos para disfrutar de una jornada bajo los rayos del sol.

1: TOMA SOL EN LOS HORARIOS RECOMENDADOS
Levantas la mirada y el astro solar está ahí, arriba, radiante en el cielo. Sin embargo, no es una buena idea exponerse en cualquier horario. Las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde son las más apropiadas para lograr un bronceado seguro y saludable. Puede que te lleve más tiempo lucir el color que deseas, pero más vale prevenir que curar.
2: HIDRÁTATE CADA 20/30 MINUTOS
Cuando aumenta la temperatura de nuestro cuerpo, tendemos a eliminar líquidos a través de la transpiración. Durante el bronceado, esa reacción química se incrementa a valores insospechados por la constante exposición al sol. Por eso, si vas a tomar sol durante un período prolongado, los especialistas recomiendan tener a mano cantidades suficientes de agua.
3: HAZ MICROPAUSAS A LA SOMBRA
Una buena medida para controlar el tiempo de exposición al sol es intercalar breaks entre bronceado y bronceado. No es necesario que fijes una alarma o uses un cronómetro, pero mentalízate para hacerlo. De esta manera, tú mismo podrás controlar la temperatura corporal, sabrás si ya ha sido suficiente o si puedes continuar durante más tiempo.
4: ¿PECAS EN EXCESO? ¿LUNARES? CONSULTAR NO ESTÁ DE MÁS
Como en otros aspectos de la medicina, cualquier afección de la piel que se trate en estadios tempranos, tendrá un mejor pronóstico que aquellas que sean abordadas por un profesional de manera tardía.
El volumen de pecas suele incrementarse durante los períodos prolongados de exposición al sol. En algunos casos, los lunares también suelen dilatarse para después retomar su forma habitual. La manera en que tu cuerpo reacciona después del bronceado puede ser un efecto pasajero o el principio de algún cuadro que merezca nuestra atención y la pericia de un profesional de la salud.
Por eso siempre es aconsejable un control regular con un especialista de piel. Dichos controles son imperiosos si se está dentro de los denominados grupos de riesgo, esto es, niños, embarazadas o adultos mayores.
5: JUGOS DE FRUTAS Y ENSALADAS
Además de una correcta hidratación, los alimentos que ingerimos en los momentos previos a tomar sol resultan un factor clave. Jugos exprimidos y ensaladas de vegetales son una excelente combinación.
6: LOCIÓN POST SOLAR
El protector solar cumple con su función durante las horas de exposición al sol. Pero después, cuando ya hemos regresado a nuestro hogar y hemos tomado un baño, antes de dormir debemos cumplir con una rutina: aplicar la loción post solar que nos haya indicado el especialista y dejar que ésta haga su trabajo regenerativo.